domingo, 17 de febrero de 2013

Tentaciones...


Primer Domingo de Cuaresma: Un buen día para reflexionar en las Tentaciones...

Anota San Lucas que después de que Jesús estuviera cuarenta días y cuarenta noches en el desierto, en ayuno y oración, vino Satanás y lo puso a prueba con tres tentaciones.

¿Realmente pudo Jesús pasar cuarenta días con sus respectivas noches sin comer ni beber?
¿Jesús fue tentado sólamente por Satanás en esta ocasión y nunca más "lo visitó" hasta que llegara la hora?
¿Qué significado real tiene este triunfo de Jesús sobre la tentación?

Habría que anotar que este pasaje evangélico no presenta un carácter "histórico", es decir, en un sentido literal de los hechos... ningún exegeta se ha inclinado a pensar que si Jesús estaba "solo en el desierto", alguien más hubiese podido redactar este tipo de "intimidades"...

Más bien, habría que pensar que el pasaje de las tentaciones de Jesús en el desierto esconde un mensaje, una enseñanza muy especial:

1. Jesús fue tentado por Satanás durante "toda su vida"... quizás sea la razón más importante por la que San Mateo y San Lucas presentan el número tres en las tentaciones, número que tiene siempre una connotación de "totalidad"... tres, recordemos, son también las dimensiones temporales: pasado, presente y futuro. 
2. Las tentaciones que padeció Jesús son las mismas que nosotros podemos tener: La tentación del placer (las piedras que se conviertan en pan); la tentación del poseer (se le muestran todos los reinos de la tierra); y la tentación del poder (se le invita a "aparecer" como un Mesías triunfalista).
3. Satanás se presenta como el "tentador", pero a lo largo de la vida de Jesús fueron muchas las personas que lo "tentaron": el pueblo buscando "el pan que no aprovecha" (Ver Jn 6, 14 - 15); Pedro, aconsejándole evitar el sufrimiento (Ver Mt 16, 21 - 23); o los fariseos y saduceos, pidiendo "señales milagrosas" para que pudieran creer definitivamente en Él (Ver Mt 16, 1 - 4).
4. El Diablo conoce las Escrituras, y las quiso emplear para apartar a Jesús del plan de la Salvación... pero el Señor, además de conocerlas, las hace vida: ¡He aquí una gran diferencia!

Primer domingo de Cuaresma... una muy buena oportunidad para reflexionar en nuestras tentaciones... 

¿Las venceremos... como lo hizo Jesús?

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