domingo, 23 de diciembre de 2012

Mensaje Navideño


Mis mejores deseos... Espero que en estas fiestas en que recordamos 
el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, 
todos tus sueños se hagan realidad...

Con el favor de Dios, este Blog volverá pronto... 

sábado, 22 de diciembre de 2012

Navidad... en la pobreza (Cuento)


Es Navidad, y me gusta pensar que Dios mismo, al hacerse hombre, quiso venir en medio de penurias y dificultades, y pasando mil necesidades...

¡Tengo mucho frío! Aquí, hace bastante... de por sí, el invierno suele traer los vientos más que helados... ahora, imagina dormir en la calle y sin contar con una sola prenda "extra" que te sirva de abrigo...

Para los "hijos de la miseria" el Sol es nuestra "cobija"... pero cuando se hace de noche, sabemos que el "calor" no nos llegará por usar ropa térmica... habrá que imaginarlo "por dentro", y percibirlo "de otra manera"...

Es verdad... nosotros no podemos celebrar el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo como lo hacen las demás personas de la gran ciudad: Ni siquiera tenemos una casa, por eso no debemos preocuparnos por adornarla con lucecillas o con escarchas, ni por colocar árboles, ni por armar nacimientos... no tenemos dinero, así que no compramos regalos... comemos lo que podemos, no nos preocupamos por aderezar nuestras mesas con pavos, romeritos, bacalaos, piernas mechadas, camarones, ni nada como eso...  en la banqueta en que dormimos no hay conexiones de luz eléctrica, así que aquí no sonarán jamás los villancicos pregrabados... no tenemos nada de qué presumir, así que somos muy "derechos" y no tenemos el compromiso de quedar bien con nadie...

 Pero es Navidad, y ninguna de las cosas arriba mencionadas nos impedirá festejar al "Dios encarnado":

Aquí cantaremos al son de los grillos y nos marcarán el compás la bruma y el viento... nos reuniremos todos en torno a una pequeña fogata de basura, y sin pensar en "quién merece más" o en "quién merece menos", compartiremos lo que pudimos conseguir durante la jornada y "cenaremos"... nos "regalaremos" una sonrisa y un fuerte y sincero abrazo... para variar, la Luna y las estrellas adornarán siempre el "techo" de nuestro hogar, así que nada nos faltará...

Por supuesto que las tripas siempre se quedan con las ganas de un mendrugo más... claro que nos gustaría estar sentaditos en un sofá y recibir a Jesús en un lugar más cómodo... a veces, ciertamente, soñamos con dormir en una camita limpia y con tener "calefacción artificial"... pero Cristo no tuvo nada de eso... incluso, su vida fue mucho más parecida a la nuestra que a la de cualquiera de esas personas que se sienten "privilegiadas" contando con los lujos de la burguesía...

Los Peregrinos de Belén encontraron un lugar "apropiado" para que llegara el Salvador del mundo: Un portal y un pesebre... 

¡Bendito seas, Oh Dios, que quisiste hacerte pobre entre los pobres! En los arrabales y en las periferias sí que te entendemos, Señor... Ven, llénanos de tu Amor...

viernes, 21 de diciembre de 2012

Trinidad (Canción)


Con mucho gusto les comparto que el Disco "Conozco y vivo mi fe 7" está terminado... Ahora sólo restan los procesos de diseño y maquila, y así pueda ofrecerse finalmente al público...

Para que conozcan un poco de su contenido, quiero presentarles una canción, titulada "Trinidad". Se trata de una historia que relata San Agustín cuando estuvo preguntándose seriamente acerca de este misterio: "Tres Personas" en "Un solo Dios" vivo y verdadero...

La letra es de un servidor, la música y el arreglo son de Ismael Gerardo Romo Cuéllar, y la interpretación es de Marco Antonio García Carrillo.

Espero que sea de su agrado:

TRINIDAD

Caminando por la orilla de una playa me encontré
a un niñito que corría, una y otra vez,
de las aguas a la arena, y más tarde, al revés.
- ¿Qué haces? - Dije al pequeño - ¿Qué pretendes? - pregunté.

- Traeré el mar a este pocito. Así dijo, y vacilé:
- Lo que dices no es posible; no se puede, bien yo lo sé.
- Pues comprende, amigo mío, imposible es también
que el gran misterio, que es Dios, quepa en tu mente. Así es:

Son tres Personas distintas, y un solo Dios a la vez.
¡Qué misterio tan hermoso! Sólo lo alcanza la fe. (2)

jueves, 20 de diciembre de 2012

El amor... no tiene límites


A escasos días de celebrar el acontecimiento que marcó un "parte aguas" en nuestra historia, el Nacimiento de Nuestro Señor Jescristo, quisiera compartir con ustedes una sencilla reflexión, tomando en cuenta una sabia frase de San Agustín, Obispo de Hipona:

"La medida del amor es amar sin medida"

Y es que no podría entenderse de otra manera... si hubiese algún "interés" de por medio en la entrega, en la donación, o en el servicio, dejaría simplemente de llamarse aquello "Amor"... ¿No lo crees así, querido lector?

Pensemos...

¿Qué fue lo que "motivó" a Dios para enviarnos a su Hijo, en la humildad y sencillez de un niño, con el único fin de redimirnos? La respuesta nos la ofrece San Juan, en su Evangelio: "Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único" (Ver Jn 3, 14 - 21). Entonces, fue el Amor.

Y nos dirá después el Apóstol que Jesús, "habiendo amado a los suyos... los amó hasta el extremo" (Jn 13, 1), es decir, hasta "más no poder"... la suya sí que fue una entrega "total".

San Pablo nos dirá en su primera carta a los Corintios que "el amor no pasará jamás" (1 Co 13, 8). Por lo tanto, no tiene "límites"... pues aún cuando pasasen todos los carismas, y dejasen de existir las virtudes teologales de la fe y de la esperanza, el Amor "sobrevivirá"; el Amor... será para siempre...

Dios es Amor (1 Jn 4, 8), y lo que auténticamente nos debe distinguir entre todos los demás debería ser el contar con un "amor sin reservas", con un "amor sin medidas"... "sin medias tintas"... "sin posturas ambiguas"...

Por eso, ya lo decía la Beata Madre Teresa de Calcuta: 

"El amor es entrega, y para que esta entrega sea auténtica, debe ser total"... 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

José dice que "sí" (Canto)


El día de hoy comparto con ustedes un canto que acompaña el Disco "Descubro a mi Papá Dios 3".

Relata (auxiliándome de un poco de imaginación y según lo que bastante gente cree), los sentimientos que probablemente tuvo San José al darse cuenta del embarazo de María y su pronta aceptación del Misterio de la Encarnación de Jesucristo luego del anuncio del Ángel...

La letra es de un servidor. La música y el arreglo son de Ismael Gerardo Romo Cuéllar. Interpretan: Gerardo Carrillo Azpeitia y Marco López Lorca.


JOSÉ DICE QUE "SÍ"

¡Qué triste, Señor! ¡Qué duro saber!
Mi mente se altera, vacila mi fe...
Mi comprometida, tan bella mujer,
espera un hijo y no sé de quién.

No entiendo, Señor, dime... ¿Por qué?
La boda planeada voy a perder...
Mejor me retiro, me voy a Belén,
que todos se burlen, me acusen de "cruel".

Un ángel, en sueños, me dijo: "José,
no temas tomar a tu esposa y mujer,
que lo que ella espera, lo puedes creer,
es Dios quien lo ha hecho, María te es fiel". (2)

- Señor, soy tu siervo, renueva mi fe. (2)

Y para que puedan apreciar mejor el canto, les dejo este video ilustrativo...



martes, 18 de diciembre de 2012

¿Para qué pensar en la vida, si de cualquier manera nos llegará la muerte?


El título del presente post me parece adecuado, muy apropiado... estoy plenamente de acuerdo con el enunciado. Por eso, yo propongo cambiar el orden de los factores y pensar más en la muerte, para poder así valorar más la vida...

El mundo y sus locas ideas... siempre nos invita a no pensar en la muerte, y por eso le guardamos tanto "cariño" a la vida:

- Compramos cremas para tener una piel más tersa, o para que nos quiten las arrugas.
- Aceptamos cirugías "estéticas".
- Pagamos implantes mamarios o de glúteos con el vano fin de lucir más jóvenes y "sexys".
- Buscamos las inyecciones de botox (toxina botulímica) para evitar las "patitas de gallo"... y sólo para que nuestra expresión "grite" a todo pulmón una edad que simplemente ya no tendremos jamás.
- Decoramos los ataúdes y maquillamos a los muertos.
- Arreglamos los panteones (incluso les hemos cambiado de nombre: ahora se llaman "jardínes", "recintos" o "parques funerarios").
- Hacemos dietas y ejercitamos nuestro cuerpo para evitar que los años pasen, y en ocasiones dejan funestas consecuencias en nuestra salud o en nuestra figura.
- Compramos aparatos o suplementos alimenticios (si es preciso de marcas publicitadas en el televisor), para complementar nuestra ingesta diaria o para conseguir "sin esfuerzo" lo que más deseamos.
- Además, aunque siempre pagamos mucho seguimos cobrando poco, y nos endeudamos con tal de andar al último tono de la moda y aparentar que somos "gente bien"...

Esto no fue lo que nos enseñaron nuestros padres: aquellas expresiones dolorosas y dramáticas de la muerte que apreciábamos en los panteones y en las tumbas que los llenaban, simplemente han desaparecido... ya no se habla de esfuerzo, de fatiga, de cansancio laboral... se protegen los "derechos" pero se echan de menos a las "obligaciones"... se pretende permanecer siempre jóvenes y siempre en este mundo... pero la verdad es otra... la verdad es que nos equivocamos...

Si pensáramos más en la muerte, respetaríamos y amaríamos más la vida propia y la de los demás. Nos esforzaríamos mucho más por consegurir lo que en verdad vale la pena y dejaríamos a un lado las sutilezas que nos suelen agobiar...

Es frecuente encontrar en las imágenes o en los cuadros representativos de los Santos una calavera... y es que ellos sí pensaban en la muerte, y por eso aprovecharon al 100 % la vida presente, sabiéndola caduca, perecedera, finita...  Sus obras fueron buenas, pues los motivaba la vida eterna...

Así es... la muerte, irremediablemente, más temprano que tarde, nos va a llegar... y aunque no sabemos el "cuándo" ni el "dónde", sí podemos preveer el "cómo" la afrontaremos...

¡Si pensáramos más en la muerte, apreciaríamos más la vida!

lunes, 17 de diciembre de 2012

¡Ya viene, ya está cerca el Señor!


A una semana de celebrar uno de los más importantes misterios de nuestra fe, el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, quisiera compartir con ustedes una sencilla reflexión:

Para nosotros, la Navidad no sólo es un día de fiesta, sino toda una temporada de fiestas, y de la misma forma que la Pascua, contiene un tiempo especial de preparación llamado "Adviento", que inicia cuatro domingos antes.

Es costumbre que se celebren varias misas en Navidad, con distinto contenido, según su horario. Así, la noche anterior al 25 de diciembre (la Nochebuena), se celebra la famosa "Misa de Gallo" o "Misa de Medianoche"; en algunos lugares hay incluso una "Misa de Aurora", precisamente al amanecer de la Solemnidad; y la "Misa del Día", en la que es costumbre que antes o después de ella, el Papa dé un mensaje de Navidad a todos los fieles del mundo. Este mensaje es conocido como "Urbi et Orbi" (palabras latinas que significan "A la Ciudad de Roma y a todo el mundo").

Posterior a la celebración del 25 de diciembre, tienen lugar otras fiestas, como: San Esteban, protomártir cristiano (26 de diciembre), San Juan, Apóstol y Evangelista (27 de diciembre), los Santos Inocentes (28 de diciembre), la Sagrada Familia (domingo posterior a la Navidad), Santa María Madre de Dios (1 de enero), Epifanía (6 de enero, o segundo domingo de Navidad), el Bautismo de Nuestro Señor (domingo siguiente a la Epifanía), y es precisamente con esta Solemnidad con lo que se concluye el tiempo litúrgico de la Navidad.

El Señor viene, y su Nacimiento no sólo se celebra entre los cristianos, sino también entre muchas otras personas que, aún cuando no lo sean, la utilizan como mero festejo de convivencia social y / o familiar.

Varias tradiciones acompañan este tiempo tan hermoso:

- La Cena de Navidad.
- Los Nacimientos. 
- La Corona de Adviento.
- Los Villancicos.
- Las Posadas.
- Las Piñatas.
- Los Buñuelos, tamales y un sin fin de platillos tradicionales.
- Etc.

Celebremos intensamente estos santos misterios: ¡Ya se acerca el Señor!

domingo, 16 de diciembre de 2012

¿A quién se le ocurre? "Estar alegres" hoy...


Celebramos el tercer domingo de Adviento, el famoso día del "Gaudete" (palabra latina que podría traducirse como "alégrense").

Particularmente, la Segunda Lectura, tomada de la Carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses (Ver Fil 4, 4 - 7), menciona esta palabra, y no sólo como un "bonito consejo", sino como una "orden" y que espera ser cumplida:

"Hermanos míos: Alégrense siempre en el Señor; se lo repito: ¡Alégrense!"

Y, claro está, eso se dijo hace casi dos mil años, pero... ¿A quién se le ocurriría ordenarla hoy?

¿Se podría estar alegres cuando...

- Vivimos en medio de la inseguridad, en un país violento y donde prolifera la injusticia, la impunidad, el desorden y parecen tomar cada vez más espacio el crimen organizado y el "narco"?

- Pasamos casi todos los días "sobreviviendo", con deudas eternas, tarjetas sobregiradas, ganando sueldos miserables y tolerando trabajos insalubres?

- Habitamos una nación donde hay que pagar por tener casa (predial) y por todos los servicios que allí se puedan tener: agua, luz, gas, teléfono, internet, etc.; por tener y manejar un carro (¿De verdad se acabaron las "tenencias"?), refrendo vehicular, incluso por transitar en autopistas; por trabajar, ya que estás "aportando para tu futuro", y se te deben descontar los "impuestos de ley": seguro social, o por si algún día obtendrás un crédito habitacional (aunque llegues a pagar 3 o más veces el valor real de tu "huevito"), sindicatos, etc.?

- Contamos con un gobierno "dudoso" y con muchos "puestos fantasmas"; donde nuestros mandatarios fueron elegidos supuestamente de forma democrática, y cobrando unos súper sueldos (incluyendo vales sobre vales) y honestamente poco entregados a su trabajo, sin empeñarse demasiado por servir desinteresadamente a su País?

- Estamos convencidos de que el trabajo informal y los artículos piratas son "la opción" para poder llevar "lo mismo pero más barato" a nuestros hogares?

- Tenemos miedo de salir a las calles, porque pululan los malvivientes, los secuestros, los robos, la prostitución, la trata de blancas, y las violaciones?

- Se está pugnando por permitir los abortos, los matrimonios homosexuales, las eutanacias y todas las demás aberraciones que atentan contra la dignidad y la vida humana?

- Se multiplican los suicidios, incluso de niños o adolescentes; cuando proliferan las enfermedades de transmisión sexual, aún cuando se siguen repartiendo gratuitamente preservativos o se "informe" a los jóvenes en sus escuelas de tales "riesgos", pero nunca se les "forme" al respecto; o cuando abundan las enfermedades "mortales y silenciosas" como la diabetes, la hipertensión, las depresiones, etc.?

- Ya no cuidamos nuestra alimentación, y por tal motivo nos hemos convertido en un "País obeso", donde nos da lo mismo comer cualquier "chatarra"; o si nuestras verduras ya no nos alimentan ni aportan nutrientes, ya que están regadas con agua contaminada o están llenas de pesticidas y trasgénicos, y nuestras carnes invadidas de clembuterol?

- Nos estamos olvidando poco a poco de Dios y hasta evitamos que se hable de Él en nuestras escuelas, trabajos, o incluso en nuestro hogar; ya no rezamos y nos da lo mismo faltar a la catequesis o acudir a celebrar nuestra fe cada domingo en la Santa Misa?

Pues sí... hoy se nos ordena "estar alegres". Porque esto es posible, porque si poco a poco pero constantemente intentamos "darle un vuelco" a cada una de estas situaciones, lo podremos lograr...

Además, se trata de "estar alegres en el Señor". San Pablo no nos invita a "reír alocadamente", sino a experimentar esa "paz que el mundo no da"... Así, aún en medio de las dificultades de la vida, de la enfermedad o de la injusticia, será posible estar alegres...

¡Que nuestra benevolencia, pues, sea conocida por todos!   

sábado, 15 de diciembre de 2012

Los Nacimientos




La historia de los tradicionales “nacimientos”, o “belenes” (según otra forma de nombrarlos), hunde sus raíces en eventos que se han ido enriqueciendo con el paso de los siglos. Sus personajes, su forma, sus diversos elementos plásticos, etc., van tomando criterios propios, según la región donde se elaboran.

La versión más aceptada se remonta al siglo XIII: Se dice que San Francisco de Asís, recorriendo una campiña cercana a la región de Rieti, Italia, en la noche de Navidad del año 1223, se hospedó en la gruta de Greccio. El ambiente le pareció favorable, y junto con sus frailes, y algunos amigos de la región, quiso recrear aquel evento conmovedor del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, en la gruta de Belén…

Cuentan las crónicas que aquel evento fue conmovedor: San Francisco acomodó a todos los personajes que le parecían pertinentes, según los datos que los Evangelios proporcionaban, y otros que él mismo creía convenientes. “El pobre de Asís” se reservó el papel de “borreguito”, y anduvo por allí, balando y dando saltitos alegres con la intención de adorar a Jesús, recién nacido…

La costumbre fue tomando forma, y llegó a ser muy popular en el ambiente cristiano común: Pronto se elaboraron figurillas que representaban a los peregrinos, a los pastores, a los reyes magos, etc., y los materiales variaban, según criterios económicos o sociales: Porcelana, Marfil, Cera, Tela, Madera… Se cree que el primer nacimiento elaborado con figurillas de barro fue hecho en la ciudad italiana de Nápoles, a finales del siglo XV.

Durante la Evangelización de América, los frailes fueron quienes introdujeron estas costumbres navideñas cristianas. Los nacimientos fueron parte fundamental de la evangelización de los naturales, junto a los cantos y rezos propios de la solemnidad.

A la vocación catequística de los frailes se unió la gracia alfarera de los indígenas. Con ello, se empezaron a remedar las figurillas de los nacimientos, con materiales como la caña, las hojas de maíz, etc., pero con rasgos españoles, largas barbas y piel blanca…

Más tarde, tomando cierta autonomía e independencia, se hicieron figurillas con elementos más propios y materiales al alcance de todos.

Así, los “belenes” dejaron de ser obras de arte accesibles sólo a cierto estatus sociales y económicos (por el empleo de materiales costosos, por las telas que servían de vestido bordadas en oro, etc.), y llegaron a todos los hogares mexicanos.

Poco a poco la producción en masa de estas figurillas ha deteriorado la calidad meramente artesanal, sin embargo, existe un afecto tan grande para estas representaciones, que la variedad en los personajes y materiales ha crecido considerablemente.

Hoy, la tradición continúa, y aunque todos podemos tener en nuestra casa, oficina, templo o lugar de trabajo alguna de estas figurillas, en lugares como San Pedro Tlaquepaque o Tonalá, se siguen haciendo figurillas muy hermosas y con diversos tamaños y costos.

Los Personajes más representados en los “Nacimientos” son:

· Los Peregrinos (José y María) y el Niño Jesús.
· El Ángel.
· El buey y la mula.
· Los pastores (ellos y ellas) con sus ovejas.
· Todo tipo de animales, domésticos y salvajes.
· Ermitaño y Satanás.
· El Templo de Jerusalén, con Herodes y soldados.
· Lagos, desiertos, selvas, etc., con su flora y fauna característicos.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Mi Presidio... (Poesía)


Recordando la memoria litúrgica de San Juan de la Cruz, uno de los más grandes santos místicos del Siglo XVI, remedando su "Cántico Espiritual", donde inspirado en el libro del Cantar de los Catares retrata el idilio entre Amada y Amado, comparto con ustedes una poesía, esperando que sea de su agrado...

MI PRESIDIO

(Habla la Amada)

¿En dónde estás, señor mío?
¿Hacia dónde van tus pasos?
Aquí, sola, me has dejado,
enferma de amor… y de hastío,
sumida en llanto y capricho.

Regresa, color de mi alma,
dale reposo a mis cuitas,
que estos versos, y estas rimas,
sin ti son polvo… son nada,
sólo viento sin morada.

Te buscaré, prometido,
surcando tierras y mares.
Lo haré, hasta que te halle,
o moriré… si es preciso…
¡Mi más grande cometido!

(Pregunta a la Naturaleza)

Creación de Dios, tan amada,
les pregunta una cautiva,
una loca, una herida,
una risa amortajada,
un corazón sin amarras:

“¿Pasó por aquí, altivo,
recreando cada valle,
garbo mozo, digno talle,
mi amado, mi delirio,
mi pasión, mi regocijo?”

(Contesta la Naturaleza)

Cierto es, engalanada,
a estas tierras, a estas viñas,
les miró de mañanica.
¡Si el fragor de sus pisadas
se volvieran… retornaran!

(La Amada)

¡Oh, mi dueño, amo mío!
Ve el color de mi semblante,
y di si aún puedes desearle.
Se fue el rubor… y el prestigio.
¿Calor? Entre frío y tibio.

Ven ya, luz de mi mirada,
ven, que estoy desfallecida,
estoy presa, bien perdida,
sola, triste, y angustiada…
Soy desierto… soy comparsa…

(Y el Amado)

Ya me vine, amor mío.
Ven, que el corazón se expande…
Para el amor, aún no es tarde.
Sol de mi vida, mi vino,
mi todo… mi presidio…

jueves, 13 de diciembre de 2012

Las Posadas




Las posadas son fiestas populares que en México se celebran durante los nueve días anteriores a la Navidad, o sea desde el 16 al 24 de diciembre. Estas fiestas recuerdan el peregrinaje de la Virgen María y el Señor San José desde su salida de Nazaret hasta Belén, donde buscaban un lugar dónde alojarse para esperar el nacimiento de Jesús.

En el México prehispánico, nuestros antepasados celebraban el advenimiento de Huitzilopochtli (Dios de la Guerra) durante la época invernal (llamada “Panquetzaliztli”), entre los días 17 al 26 de diciembre, que coincidía prácticamente con la época donde los europeos celebraban la Navidad. Estas celebraciones fueron cambiando una vez que el pueblo fue evangelizado y la imagen de Huitzilopochtli fue superada, junto al paganismo hasta entonces celebrado, por el cristianismo.

Amenizadas con cánticos (los famosos "villancicos"), las posadas reaniman el espíritu religioso de los participantes, están llenas de emoción, alegría y amistad que siempre se respira durante este tiempo.

Las posadas tradicionales tienen ligeras variantes, de acuerdo al lugar en donde se celebran, y han ido cambiando con el tiempo, sin embargo los aspectos comunes más importantes son: El pedir posada con los versos tradicionales, el rezar el santo rosario, el romper las piñatas, nunca pueden faltar los aguinaldos (también llamados "bolos"), el ponche, las velas, las frutas, las luces de bengala y, en algunas ocasiones, la cena y los regalos.

En varias poblaciones las posadas se celebran en las calles, las cuales previamente se adornan con hilos de heno, faroles multicolores, luces de “series”, etc. En otras muchas poblaciones se sustituyen los tradicionales peregrinos de barro al acompañar el canto por elementos vivos, causando mayor emotividad entre los asistentes.

No existe templo, parroquia o capilla, por pequeña que sea, que durante el período del 16 de diciembre al 6 de enero, que no levante nacimientos, en ocasiones con verdaderas joyas escultóricas, o figuras de barro realizadas en Tonalá o Tlaquepaque, y celebren las posadas con cantos religiosos, panderos, bastones con cascabeles, etc., y traiga mayor alegría y fomente más la piedad entre los fieles.

A la hora de pedir posada, la tradición nos dice (aunque un poco alejada de lo que nos dice la Escritura) que José y María tuvieron que ir de puerta en puerta pidiendo posada… este hecho podría no ser muy relevante, ya que es muy probable que no hayan sido los únicos peregrinos que no encontraban lugar para pasar la noche, pero el caso de José y María es muy especial, ya que María se encontraba embarazada y a punto de dar a luz al Salvador.

Para representar este acontecimiento, dos voluntarios se pueden vestir como José y María, o se pueden también utilizar las figuras de los peregrinos colocadas en los nacimientos.

Los peregrinos, acompañados por un grupo de invitados, salen de la casa y “piden posada” en la puerta, entonando los versos asignados. Las personas que se quedaron en el interior de la casa deben negar la posada, obligando a los peregrinos a pedirla dos o tres veces, hasta darles hospedaje, con tradicionales cantos (que hasta cierto punto, como ya hemos anotado, contradicen el texto sagrado, pero despiertan una verdadera piedad).

Por último, recordemos que los 9 días tradicionales de posadas se hacen en honor de los 9 meses de embarazo que vivió María, esperando a Jesús.

* * * * * * * * *

Estas fiestas cristianas se tomaron, inicialmente, del paganismo, pero fueron los misioneros quienes más se esforzaron por inculturar el Evangelio y cristianizar los elementos rescatables de la mentalidad precolonial de nuestros antepasados…

Lamentablemente, estas fiestas, hoy cristianas, nosotros nos estamos “esforzando” por paganizarlas.

En muchas partes se argumenta “Posada”, encubriendo una verdadera fiesta donde el alcohol, las comidas, la música y el desenfreno ocupan un lugar más que evidente. Ya hay "Posadas" en todas partes: En bares, en antros, en centros de vicio...

No está mal alegrarse por la venida de Nuestro Señor Jesucristo. Tampoco es malo participar en estas fiestas que, bien celebradas, pueden y deben unir a los miembros de la familia, de la colonia, o de la parroquia que las vive… 

Rescatemos el auténtico sentido de las Posadas: El deseo auténtico de que Jesús nazca en nuestro corazón, ofreciéndole lo poco que somos y tenemos.